El cielo está entoldado, oscurecido por la humareda de las contiendas. La tierra se ha teñido de rojo por la sangre de los inocentes atrapados en las llamas y los tormentos de la guerra. Pueblos y ciudades padecen destrucción. Hay pobres civiles inocentes, entre ellos niños, privados de lo más elemental, familias deshechas que ven morir a sus seres queridos víctimas de atroces sufrimientos. ¿Qué causa justifica tan elevado costo en vidas humanas? ¿Acaso los abusos de un régimen corrigen los del anterior? ¿Qué gobierno tiene la autoridad moral para erigirse en juez de los demás?
Ningún ejército puede afirmar que está del bando de los buenos. La guerra, la muerte y la destrucción nunca están bien. Pese a que el hombre fue creado para amar y ayudar a sus congéneres, el egoísmo y la codicia han propagado y extendido la corrupción en todo el mundo, hasta tal punto que agredir y matar es hoy en día moneda corriente. Nunca concebí que fuera así.
Se equivocan quienes alegan que hacen la guerra en nombre de Dios y afirman que su causa cuenta con Mi bendición. Muchos son inducidos a error por su concepto parcial del bien y de la justicia; otros abrigan móviles hipócritas. Mas los que de veras me conocen y me aman se atienen a Mis palabras e imitan Mi ejemplo, buscando activamente la paz. «Bienaventurados los pacificadores, porque serán llamados hijos de Dios» (Mateo 5:9). Yo llegué al extremo de decir: «Amen a sus enemigos, bendigan a quienes los maldicen, hagan bien a quienes los odian» (Mateo 5:44, NVI). ¿Hacen caso de esas palabras Mías los que adoptan y defienden una actitud beligerante? ¿O se limitan a invocarme con sus labios mientras su corazón está lejos de Mí?
Que los que creen estar firmes presten atención, porque se acerca la hora de su caída. Es ley de vida y ley divina que cada uno recoge lo que siembra. Los belicosos, los ávidos de dominar, arrasar y devastar otras tierras, sufrirán dolor y mortandad.
Yo conozco el corazón de los hombres. Premiaré a los pacificadores y castigaré a los sanguinarios. Todos darán cuenta ante Mí en el día del juicio. Que cada cual haga examen de conciencia y decida su postura, si está a favor de la paz o de la guerra, de la libertad o de la tiranía.
Siendo como soy, el Todopoderoso, podría hacer uso de Mi poder para obligar a los hombres a obrar bien; pero he optado por concederles libre albedrío. Permito que cada nación y cada persona determine su destino mediante las decisiones que toma. Si Yo no impongo a los demás Mi voluntad ni Mis planes, cuánto menos debieran hacerlo los mortales. Nadie debe forzar a otro a aceptar sus creencias o su estilo de vida. Ningún gobierno debe compeler a otro a ajustarse a sus ideales y deseos. Esa forma de actuar no es conforme a Mis designios.
Si te cruzas de brazos mientras se conculcan las libertades de un país que está del otro lado del planeta, no te sorprendas de que algún día te priven de las tuyas. Si teniendo ahora libertad de expresión no la aprovechas para alzar la voz enérgicamente contra la opresión y la tiranía, un día perderás esa libertad. Valora tus derechos.
¿Trabajas por la paz? ¿Mereces que te cuenten entre los hijos de Dios? ¿Me conoces bien? ¿Sabes que soy amor? ¿Me has abierto tu vida y orado para aceptarme? Si tu conocimiento de Mí es puramente nominal, eso puede cambiar en este preciso instante. Para conocerme de forma íntima no tienes más que dejar que Mi espíritu de amor, paz y luz invada tu vida y anide en tu corazón. Háblame. Llámame. Si no sabes qué decir, haz esta sencilla oración:
Jesús, deseo conocerte personalmente. Quiero entender la verdad. Quiero ver el mundo desde Tu perspectiva. Quiero conocer Tu voluntad y hacer lo posible por que se cumpla. Deseo dar la cara por la verdad y la justicia. Dame fuerzas para ello. Indícame cómo puedo mejorar mi entorno. Enséñame a amar y a ayudar a mis semejantes como lo harías Tú si estuvieras hoy en día en la Tierra. Hazme saber cómo puedo promover la paz. Amén.
Toma partido por Dios, por la paz y contra la guerra. Toma partido por la libertad y contra la hipocresía, la codicia y el egoísmo de los que tienen ansias de guerra. Ruega por la paz. Ruega por los inocentes. No olvides que un día habrás de dar cuenta ante Dios. Tenlo presente en cada decisión que tomes.E
EN ESTE BLOG ENCONTRARÁN LOS ACONTECIMIENTOS DE LAS PROFECIAS DICHAS EN LA BIBLIA SOBRE EL TIEMPO DEL FIN Y DEL GOBIERNO DEL ANTICRISTO Y LA VENIDA DE NUESTRO GRAN DIOS Y SALVADOR JESUCRISTO.
jueves, 23 de junio de 2011
jueves, 9 de junio de 2011
lunes, 23 de mayo de 2011
La Batalla de Armagedón.
La palabra Armagedón proviene del hebreo har megiddon, «monte o altura de Meguido», en referencia a una elevación situada en el norte de Israel, al oriente de Haifa. En los mapas modernos, la zona en que se encuentra figura como valle de Jezreel o llanura de Esdraelón.
Pero antes surgirá un imperio global conducido por un déspota poseído por el Diablo, al que se conoce como el Anticristo, el cual impondrá su dominio sobre gran parte del mundo (Daniel
8:23-25; 11:21-24). Al cabo de tres años y medio de los siete que durará su régimen, este personaje se declarará Dios y exigirá que todo el mundo lo adore
(2 Tesalonicenses 2:3,4). Su principal ministro a quien el libro del Apocalipsis llama el Falso Profeta creará una imagen del Anticristo que la Biblia denomina «la abominación desoladora», la cual «hablará y hará matar a todo el que no la adore» (Apocalipsis 13:15). Además, impondrá un sistema económico basado en la «marca de la Bestia», bajo el cual nadie podrá comprar ni vender a menos que haya recibido una marca en la frente o en la mano derecha (Apocalipsis 13:16,17).
Eso dará lugar a tres años y medio de «gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo, ni la habrá» (Mateo 24:15-21). Pese a todo, algunas naciones se rebelarán y combatirán al régimen del Anticristo. Se negarán a postrarse ante su satánico dirigente y a aceptar su marca (Daniel 11:40-44).
Inmediatamente después de ese segundo periodo de tres años y medio, Jesucristo retornará «en las nubes del Cielo con poder y gran gloria» (Mateo 24:29-31) para rescatar y resucitar a quienes lo aman. Los Suyos se elevarán entonces de la Tierra dotados de cuerpos gloriosos y de extraordinarios poderes, para reunirse con Jesús en el Cielo y asistir a una grandiosa celebración triunfal, la «cena de las bodas del Cordero»
(1 Corintios 15:51,52;
1 Tesalonicenses 4:16,17; Apocalipsis 19:7-9).
Entre tanto, las perversas fuerzas del Anticristo sufrirán un infierno en la Tierra, pues Dios propinará castigos a quienes hayan perseguido cruelmente a Su pueblo y causado graves daños a otras personas (Apocalipsis 16:1-11). Pese a sufrir la justicia divina, lejos de arrepentirse y volverse a Dios, los malvados del mundo lo maldecirán aún más (Apocalipsis
16:8-11).
Los ejércitos del Anticristo se reunirán en el valle de Jezreel, en las inmediaciones de la colina de Meguido Armagedón, para luchar contra las fuerzas de las naciones que se le opongan (Apocalipsis 16:12-16). La batalla se extenderá desde Meguido hasta las mismísimas puertas de Jerusalén (Joel 3:10-14; Zacarías 14:1-5).
En ese momento, el Señor y Sus santos resucitados de todos los tiempos descenderán volando en briosos corceles celestiales blancos para arrasar con las fuerzas del Anticristo y rescatar a los ejércitos que les hagan frente (Apocalipsis 16:12-16; 19:11-21; Zacarías 14:1-5; Ezequiel 39:17-22). La matanza será tan espantosa que apenas en Israel tardarán siete meses en enterrar a los muertos y siete años en retirar todos los restos del armamento empleado en la batalla (Ezequiel 39:9-16).
Al término de la Batalla de Armagedón, el Anticristo y el Falso Profeta serán capturados y arrojados directamente al lago de fuego el Infierno (Apocalipsis 19:20; Daniel 7:11). Satanás que habrá poseído al Anticristo será encarcelado en el «abismo durante mil años» (Apocalipsis
20:1-3).
El Señor y Sus santos resucitados los salvos de todas las épocas se unirán a los supervivientes del Armagedón para reconstruir un mundo nuevo y mejor y establecer en la Tierra el reino de Dios (Daniel 7:18,27; 12:11,12; Apocalipsis 2:26; 20:4,6). En ese momento por fin, bajo el reinado supremo de Cristo, se pondrá coto a todas las guerras, y el mundo será gobernado con justicia, libertad, paz, abundancia y felicidad para todos. Jesús «juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra» (Isaías
2:4). ¡Por fin un desarme global!
Este período durará 1.000 años, por lo cual se denomina el Milenio. Se eliminará de la Tierra la maldición que le sobrevino cuando el hombre incurrió en pecado, y será restituida al estado original en que se encontraba en la época del Edén. «Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; y un niño los pastoreará» (Isaías 11:6,7).
¿Estás listo para estos acontecimientos que se avecinan? Si no, prepárate ya aceptando a Cristo en tu corazón y estudiando Su Palabra.
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La Batalla de Armagedón.,
PROFECIAS
El Anticristo y la tecnología
Apuntes sobre el tiempo del fin
¿Qué sabemos Del Anticristo, el futuro dictador mundial de cuyo surgimiento habla la Biblia? ¿Vive actualmente? Es probable. Y ¿qué hay de su nuevo orden internacional? ¿Ya está actuando entre bastidores para llevar a efecto su plan de dominación política y económica del mundo? Pareciera que sí.
Todo parece indicar que ya se está estableciendo el satánico régimen tecnológico del Anticristo. Digo satánico porque, según las profecías, el Anticristo estará poseído por Satanás (Daniel 8:24; 2 Tesalonicenses 2:9; Apocalipsis 13:
2-4; 12:9); y tecnológico porque se valdrá de la tecnología para hacerse con el control total del mundo y su población y dominarlo a su antojo. Uno de los pasajes clave sobre este punto está en Apocalipsis 13:16,17:
[El brazo derecho del Anticristo, llamado el Falso Profeta] hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.
Imagínate lo que debió de pensar el apóstol Juan en el año 90 d.C. cuando vio todo eso en su visión de un mundo futurista. Desde entonces a muchas personas les ha costado entender cómo podría llegar a implantarse y mantenerse un sistema económico tan universal y totalitario. No obstante, tras el advenimiento de la era tecnológica, en la que el comercio electrónico va substituyendo rápidamente al papel moneda y casi todo lo que uno compra y vende se identifica y puede rastrearse mediante códigos de barras u otros medios, ya no es tan inconcebible que un día las transacciones comerciales de todos los habitantes del planeta puedan ser controladas por un organismo central.
La tecnología para implantar un sistema semejante en su mayor parte ya existe. Pero para que el plan del Anticristo dé resultado, los medios tecnológicos tienen que tener más capacidad y estar masificados. Por tanto, es lógico pensar que el Anticristo apoyará la investigación y el desarrollo en campos como la tecnología de microcircuitos, la biotecnología y la Internet.
Además, por sí sola la tecnología no basta. El Anticristo tendrá que vendérsela al mundo. Hay actualmente claras señales de que está invirtiendo grandes esfuerzos en eso, y no está solo. Se vale de otros, de cómplices involuntarios que contribuyen a llevar a efecto su programa desarrollando y vendiendo la tecnología, entre ellos algunas de las mentes más brillantes y las mayores potencias económicas del mundo. Un versículo que tiene una interesante conexión con esto es Daniel 11:21b:
Vendrá pacíficamente y tomará el reino con halagos.
Algunas versiones de la Biblia traducen ese pasaje de un modo ligeramente distinto. Dicen: «Se apoderará del reino por intrigas», o sea, por medio de artimañas y maquinaciones. Como quiera que sea, es previsible que el Anticristo llegue al poder valiéndose más de su gran astucia y habilidad política que de las tácticas de fuerza bruta que usaron la mayoría de los reyes y caudillos de otros tiempos.
Empleando los diversos medios de difusión, hará todo lo posible por convencer al mundo de que estas nuevas tecnologías son beneficiosas y necesarias. Lo que evitará mencionar, claro está, es que a la larga se va a servir de ellas para sus propios fines perversos. Considera los siguientes aspectos del progreso.
Las tecnologías de vigilancia
Ahora las cámaras de video nos vigilan en muchas tiendas y lugares públicos, donde quedan registrados nuestros rostros. Hemos llegado a aceptar esta intromisión en nuestra vida íntima a causa de sus beneficios: actúa como medida disuasoria de la actividad delictiva y a la vez contribuye a la captura de delincuentes. De igual modo, la vigilancia de las comunicaciones a través de la Internet ayuda a poner freno a los pornógrafos, terroristas y otros infractores que constituyen una amenaza para el bien común.
A medida que las bases de datos van reemplazando a los archivadores de papel, se compila, almacena, remite y comparte más y más información sobre nuestra persona. Ahora que casi todo lo que hacemos deja un rastro de datos, combinando información proveniente de diversas fuentes se pueden recrear las actividades de una persona con una precisión y minuciosidad increíbles. Este reservorio de información personal es particularmente útil para quienes se dedican al marketing y representa un negocio de considerables proporciones. La privacidad económica es cosa del pasado. Las instituciones financieras y otras organizaciones tienen por procedimiento habitual poner a la venta los detalles de la vida de sus clientes.
Otras tecnologías de recolección de datos terminan de llenar el mosaico de información que puede compilarse sobre un individuo. Por ejemplo, se están instalando cajas negras informatizadas en autos y chips de rastreo en teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos. A los consumidores se les dice que estas innovaciones son para su propio provecho. De modo similar, se implantan microcircuitos debajo de la piel de animales domésticos para fines de identificación y rastreo, y ya se están llevando a cabo programas experimentales en pacientes de Alzheimer y niños.
La biometría
La biometría es la tecnología que tiene que ver con la recolección, procesamiento y archivo de ciertas características físicas de una persona por medios tales como las huellas dactilares, el escaneo del pulgar o de la retina, la geometría de la mano, el reconocimiento facial, el reconocimiento vocal y la macrofotografía digital. La identificación biométrica ha captado el interés tanto de los gobiernos como del sector comercial, dado que es mucho más seguro que otras formas primitivas de identificación, tales como las cédulas de identidad con fotos o firmas.
El comercio electrónico
El reemplazo del papel moneda por el comercio electrónico contribuye a poner freno al narcotráfico, la falsificación de billetes y los robos. Eso sin mencionar la gran comodidad y seguridad que prestan las transacciones electrónicas. Las llamadas tarjetas inteligentes actualmente contienen microcircuitos que no solo almacenan información financiera de su titular, sino también su historial médico y otros datos personales. Por lógica, el siguiente paso consistiría en eliminar la tarjeta plástica e implantar el chip directamente en el cuerpo del titular, digamos que «en la mano derecha o en la frente».
La integración global
Por fascinantes que sean estas nuevas tecnologías, el Anticristo no podrá instaurar cabalmente su nuevo orden mundial hasta que todo esté integrado en una vasta red que utilice códigos universales. Este es un obstáculo que podría desaparecer a muy corto plazo. Al compartir información, servicios y tecnologías, los gobiernos y el sector industrial poco a poco van estableciendo patrones internacionales y ampliando sus redes electrónicas. A medida que más países adquieren tecnologías de última generación como medio de resolver sus dificultades socioeconómicas, se extiende el alcance y la capacidad de la red. Actualmente el grado de desarrollo tecnológico varía mucho de país en país. Sin embargo en poco tiempo podría interconectarse todo el sistema.
Los promotores de estas nuevas tecnologías y campañas conjuntas siempre señalan los aspectos positivos de las mismas, entre ellos la comodidad, la seguridad, los menores costos, las mejoras en la calidad, la rapidez y la eficiencia en la distribución de productos y servicios. Es muy poco lo que se dice acerca de las facetas negativas de esta intromisión pública en los otrora asuntos de orden privado. Bajo la bandera de la ciencia y la tecnología y más recientemente, la de la guerra contra el terrorismo los gobiernos del mundo se apresuran a dar los últimos retoques al sistema político y económico del Anticristo, precisamente el régimen del que nos advierte la Biblia.
No te dejes engañar, pues. Que no te convenzan de seguir a ese falso mesías ni de aceptar su marca. Sigue al auténtico Mesías, Jesucristo. Así estarás del bando de los buenos, del bando ganador, cuando Jesús retorne para poner fin a la perversidad del Anticristo y remediar los males que aquejan a la humanidad (Apocalipsis
14:9-11; 19:11-21).
¿Qué sabemos Del Anticristo, el futuro dictador mundial de cuyo surgimiento habla la Biblia? ¿Vive actualmente? Es probable. Y ¿qué hay de su nuevo orden internacional? ¿Ya está actuando entre bastidores para llevar a efecto su plan de dominación política y económica del mundo? Pareciera que sí.
Todo parece indicar que ya se está estableciendo el satánico régimen tecnológico del Anticristo. Digo satánico porque, según las profecías, el Anticristo estará poseído por Satanás (Daniel 8:24; 2 Tesalonicenses 2:9; Apocalipsis 13:
2-4; 12:9); y tecnológico porque se valdrá de la tecnología para hacerse con el control total del mundo y su población y dominarlo a su antojo. Uno de los pasajes clave sobre este punto está en Apocalipsis 13:16,17:
[El brazo derecho del Anticristo, llamado el Falso Profeta] hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.
Imagínate lo que debió de pensar el apóstol Juan en el año 90 d.C. cuando vio todo eso en su visión de un mundo futurista. Desde entonces a muchas personas les ha costado entender cómo podría llegar a implantarse y mantenerse un sistema económico tan universal y totalitario. No obstante, tras el advenimiento de la era tecnológica, en la que el comercio electrónico va substituyendo rápidamente al papel moneda y casi todo lo que uno compra y vende se identifica y puede rastrearse mediante códigos de barras u otros medios, ya no es tan inconcebible que un día las transacciones comerciales de todos los habitantes del planeta puedan ser controladas por un organismo central.
La tecnología para implantar un sistema semejante en su mayor parte ya existe. Pero para que el plan del Anticristo dé resultado, los medios tecnológicos tienen que tener más capacidad y estar masificados. Por tanto, es lógico pensar que el Anticristo apoyará la investigación y el desarrollo en campos como la tecnología de microcircuitos, la biotecnología y la Internet.
Además, por sí sola la tecnología no basta. El Anticristo tendrá que vendérsela al mundo. Hay actualmente claras señales de que está invirtiendo grandes esfuerzos en eso, y no está solo. Se vale de otros, de cómplices involuntarios que contribuyen a llevar a efecto su programa desarrollando y vendiendo la tecnología, entre ellos algunas de las mentes más brillantes y las mayores potencias económicas del mundo. Un versículo que tiene una interesante conexión con esto es Daniel 11:21b:
Vendrá pacíficamente y tomará el reino con halagos.
Algunas versiones de la Biblia traducen ese pasaje de un modo ligeramente distinto. Dicen: «Se apoderará del reino por intrigas», o sea, por medio de artimañas y maquinaciones. Como quiera que sea, es previsible que el Anticristo llegue al poder valiéndose más de su gran astucia y habilidad política que de las tácticas de fuerza bruta que usaron la mayoría de los reyes y caudillos de otros tiempos.
Empleando los diversos medios de difusión, hará todo lo posible por convencer al mundo de que estas nuevas tecnologías son beneficiosas y necesarias. Lo que evitará mencionar, claro está, es que a la larga se va a servir de ellas para sus propios fines perversos. Considera los siguientes aspectos del progreso.
Las tecnologías de vigilancia
Ahora las cámaras de video nos vigilan en muchas tiendas y lugares públicos, donde quedan registrados nuestros rostros. Hemos llegado a aceptar esta intromisión en nuestra vida íntima a causa de sus beneficios: actúa como medida disuasoria de la actividad delictiva y a la vez contribuye a la captura de delincuentes. De igual modo, la vigilancia de las comunicaciones a través de la Internet ayuda a poner freno a los pornógrafos, terroristas y otros infractores que constituyen una amenaza para el bien común.
A medida que las bases de datos van reemplazando a los archivadores de papel, se compila, almacena, remite y comparte más y más información sobre nuestra persona. Ahora que casi todo lo que hacemos deja un rastro de datos, combinando información proveniente de diversas fuentes se pueden recrear las actividades de una persona con una precisión y minuciosidad increíbles. Este reservorio de información personal es particularmente útil para quienes se dedican al marketing y representa un negocio de considerables proporciones. La privacidad económica es cosa del pasado. Las instituciones financieras y otras organizaciones tienen por procedimiento habitual poner a la venta los detalles de la vida de sus clientes.
Otras tecnologías de recolección de datos terminan de llenar el mosaico de información que puede compilarse sobre un individuo. Por ejemplo, se están instalando cajas negras informatizadas en autos y chips de rastreo en teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos. A los consumidores se les dice que estas innovaciones son para su propio provecho. De modo similar, se implantan microcircuitos debajo de la piel de animales domésticos para fines de identificación y rastreo, y ya se están llevando a cabo programas experimentales en pacientes de Alzheimer y niños.
La biometría
La biometría es la tecnología que tiene que ver con la recolección, procesamiento y archivo de ciertas características físicas de una persona por medios tales como las huellas dactilares, el escaneo del pulgar o de la retina, la geometría de la mano, el reconocimiento facial, el reconocimiento vocal y la macrofotografía digital. La identificación biométrica ha captado el interés tanto de los gobiernos como del sector comercial, dado que es mucho más seguro que otras formas primitivas de identificación, tales como las cédulas de identidad con fotos o firmas.
El comercio electrónico
El reemplazo del papel moneda por el comercio electrónico contribuye a poner freno al narcotráfico, la falsificación de billetes y los robos. Eso sin mencionar la gran comodidad y seguridad que prestan las transacciones electrónicas. Las llamadas tarjetas inteligentes actualmente contienen microcircuitos que no solo almacenan información financiera de su titular, sino también su historial médico y otros datos personales. Por lógica, el siguiente paso consistiría en eliminar la tarjeta plástica e implantar el chip directamente en el cuerpo del titular, digamos que «en la mano derecha o en la frente».
La integración global
Por fascinantes que sean estas nuevas tecnologías, el Anticristo no podrá instaurar cabalmente su nuevo orden mundial hasta que todo esté integrado en una vasta red que utilice códigos universales. Este es un obstáculo que podría desaparecer a muy corto plazo. Al compartir información, servicios y tecnologías, los gobiernos y el sector industrial poco a poco van estableciendo patrones internacionales y ampliando sus redes electrónicas. A medida que más países adquieren tecnologías de última generación como medio de resolver sus dificultades socioeconómicas, se extiende el alcance y la capacidad de la red. Actualmente el grado de desarrollo tecnológico varía mucho de país en país. Sin embargo en poco tiempo podría interconectarse todo el sistema.
Los promotores de estas nuevas tecnologías y campañas conjuntas siempre señalan los aspectos positivos de las mismas, entre ellos la comodidad, la seguridad, los menores costos, las mejoras en la calidad, la rapidez y la eficiencia en la distribución de productos y servicios. Es muy poco lo que se dice acerca de las facetas negativas de esta intromisión pública en los otrora asuntos de orden privado. Bajo la bandera de la ciencia y la tecnología y más recientemente, la de la guerra contra el terrorismo los gobiernos del mundo se apresuran a dar los últimos retoques al sistema político y económico del Anticristo, precisamente el régimen del que nos advierte la Biblia.
No te dejes engañar, pues. Que no te convenzan de seguir a ese falso mesías ni de aceptar su marca. Sigue al auténtico Mesías, Jesucristo. Así estarás del bando de los buenos, del bando ganador, cuando Jesús retorne para poner fin a la perversidad del Anticristo y remediar los males que aquejan a la humanidad (Apocalipsis
14:9-11; 19:11-21).
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PROFECIAS
Apuntes sobre el Tiempo del Fin Estudio de Daniel 7
Las cuatro bestias y el cuerno pequeño
Las profecías bíblicas ya cumplidas demuestran que la Biblia es de inspiración divina. Además, nos infunden fe en que las predicciones que aún han de cumplirse también se harán realidad exactamente como lo vaticinan los textos sagrados. De ahí la enorme relevancia del libro de Daniel, que contiene profecías ya cumplidas con toda certeza y claridad, así como otras acerca de acontecimientos de capital importancia que muchos estudiosos de la Biblia y otros cristianos creen que se cumplirán en vida nuestra.
El capítulo segundo del libro de Daniel narra que en el año 602 a.C. Nabucodonosor, rey de Babilonia, soñó con una gran imagen. Turbado, el rey ordenó llamar al profeta Daniel para que le explicara el significado de tan imponente sueño. El profeta interpretó que el sueño simbolizaba sucesivos imperios mundiales desde su época hasta el momento en que Jesús regresara para establecer Su reino en la Tierra.
Casi 50 años más tarde, en 553 a.C., Daniel mismo tuvo un sueño en que estaban representados cuatro de esos mismos imperios, además del venidero gobierno mundial del Anticristo:
En el primer año de Belsasar rey de Babilonia tuvo Daniel un sueño, y visiones de su cabeza mientras estaba en su lecho; luego escribió el sueño, y relató lo principal del asunto.
Daniel dijo: «Miraba yo en mi visión de noche, y he aquí que los cuatro vientos del cielo combatían en el gran mar.
»Y cuatro bestias grandes, diferentes la una de la otra, subían del mar.
»La primera era como león, y tenía alas de águila. Yo estaba mirando hasta que sus alas fueron arrancadas, y fue levantada del suelo y se puso enhiesta sobre los pies a manera de hombre, y le fue dado corazón de hombre.
»Y he aquí otra segunda bestia, semejante a un oso, la cual se alzaba de un costado más que del otro, y tenía en su boca tres costillas entre los dientes; y le fue dicho así: "Levántate, devora mucha carne".
»Después de esto miré, y he aquí otra, semejante a un leopardo, con cuatro alas de ave en sus espaldas; tenía también esta bestia cuatro cabezas; y le fue dado dominio.
»Después de esto miraba yo en las visiones de la noche, y he aquí la cuarta bestia, espantosa y terrible y en gran manera fuerte, la cual tenía unos dientes grandes de hierro; devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies, y era muy diferente de todas las bestias que vi antes de ella, y tenía diez cuernos.
»Mientras yo contemplaba los cuernos, he aquí que otro cuerno pequeño salía entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros; y he aquí que este cuerno tenía ojos como de hombre, y una boca que hablaba grandes cosas» (Daniel 7:1-8).
Las cuatro bestias del sueño de Daniel representan los primeros cuatro imperios simbolizados por la gran imagen que el rey Nabucodonosor vio en su sueño años antes, tal como consta en el segundo capítulo de Daniel.
«He aquí, los cuatro vientos del cielo combatían en el gran mar» (v.2). Los cuatro vientos representan las fuerzas espirituales por medio de las cuales Dios determina quién rige los destinos de los reinos de los hombres (Daniel 4:25). En la Biblia, el mar en muchos pasajes simboliza las masas humanas (Lucas 21:25; Apocalipsis 17:15).
«Cuatro bestias grandes, diferentes la una de la otra, subían del mar» (v.3). A lo largo de la Historia, las naciones han adoptado cuadrúpedos, aves y otros animales como emblemas nacionales: el águila estadounidense, el oso ruso, el dragón chino, el león británico, etc. Resulta notable la fidelidad con que esos emblemas caracterizan a las naciones que los adoptan, ¿no es cierto?
«La primera era como león, y tenía alas de águila» (v.4). La Biblia simboliza a Babilonia por medio de un león (Jeremías 4:7) y un águila (Jeremías 49:22). El león alado era también un motivo corriente en el arte babilónico. El rey de las bestias y la reina de las aves: una imagen de fuerza y agilidad.
«Sus alas fueron arrancadas, y fue levantada del suelo y se puso enhiesta sobre los pies a manera de hombre, y le fue dado corazón de hombre» (v.4). Aquella bestia poderosa fue humillada y luego redimida. Eso representa el período de demencia de Nabucodonosor, la humillación que sufrió a raíz del mismo y el cambio positivo que se operó en él como consecuencia, todo lo cual se relata en el capítulo 4 de Daniel.
«Y he aquí otra segunda bestia, semejante a un oso» (v.5). El oso es un animal lento, torpe y pesado, y depende de la fuerza bruta. Así fue precisamente cómo llegó a ser Persia el imperio predominante: sus principales recursos fueron la fuerza bruta y la superioridad numérica. Los historiadores modernos estiman que el número de guerreros que integraban las fuerzas terrestres y navales de Jerjes el cuarto rey del Imperio Persa oscilaba entre doscientos y trescientos mil hombres, una cifra descomunal para el siglo vi a.C.
«Se alzaba de un costado más que del otro» (v.5). Este detalle es representativo del hecho de que los persas en una época subyugados por los medos pasaron a dominar la alianza después del ascenso de Ciro el Grande al trono en el año 550 a.C.
«Tenía en su boca tres costillas» (v.5). Las tres costillas simbolizan los tres grandes imperios anteriores: Egipto (c. 2100 a.C. a 1481 a.C.), Asiria (c. 1100 a.C. a 606 a.C.) y Babilonia (606 a.C. a 538 a.C.).
«He aquí otra, semejante a un leopardo, con cuatro alas de ave en sus espaldas; tenía también esta bestia cuatro cabezas (v.6). El leopardo, que aquí representa al Imperio Griego, es la más ágil de las bestias salvajes y extremadamente feroz. Sus cuatro alas denotan la rapidez con que Alejandro Magno rey de Macedonia y dirigente de los griegos conquistó el Imperio Persa. En apenas ocho años los griegos marcharon desde Grecia hasta la India conquistándolo todo a su paso. Las cuatro cabezas representan la división del imperio de Alejandro después de su muerte repentina a causa de una fiebre en 323 a.C., a la edad de 32 años, cuando se hallaba en la cúspide de su poder (Daniel 8:1-8,20-22; 11:1-4).
«He aquí la cuarta bestia, espantosa y terrible y en gran manera fuerte, la cual tenía unos dientes grandes de hierro; devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies, y era muy diferente de todas las bestias que vi antes de ella, y tenía diez cuernos» (v.7). Babilonia, Persia, Grecia y otros imperios impusieron su dominio por medio de la fuerza; sin embargo, el mundo nunca había visto nada como el Imperio Romano.
Un rápido repaso de la Historia nos confirma que Daniel presagió acertadamente las características de los tres imperios que sucederían a Babilonia, la potencia dominante en la época en que él tuvo el sueño. Ahora bien, ¿qué le reveló Dios sobre nuestro futuro?
«Mientras yo contemplaba los cuernos, he aquí que otro cuerno pequeño salía entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros; y he aquí que este cuerno tenía ojos como de hombre, y una boca que hablaba grandes cosas» (v.8). Ese «cuerno pequeño» que tenía «ojos como de hombre» y «una boca que hablaba grandes cosas» es el dictador mundial que pronto aparecerá y al que se conoce como el Anticristo, el Diablo encarnado, también denominado «la Bestia» en el capítulo 13 del Apocalipsis.
En el versículo 17 da comienzo la interpretación: «Estas cuatro grandes bestias son cuatro reyes [representativos de reinos] que se levantarán en la Tierra».
«Entonces tuve deseo de saber la verdad acerca de la cuarta bestia [...]; asimismo acerca de los diez cuernos que tenía en su cabeza, y del otro que le había salido, delante del cual habían caído tres; y este mismo cuerno tenía ojos, y boca que hablaba grandes cosas, y parecía más grande que sus compañeros» (v.19,20). Aquí se nos presentan algunos rasgos del Anticristo, para que lo reconozcamos cuando aparezca en la escena internacional.
«La cuarta bestia será un cuarto reino en la Tierra. [...] Y los diez cuernos significan que de aquel reino se levantarán diez reyes» (v.23,24). Los diez cuernos representan diez reyes, a los que se hace referencia también en el libro del Apocalipsis en conexión con el Anticristo (Apocalipsis 17:12,13). Una interpretación de esta figura es que se trata de naciones o potencias integrantes del imperio del Anticristo que surgirá en el Tiempo del Fin de los vestigios del antiguo Imperio Romano, dado que el reino de 10 cuernos del Anticristo emerge de la bestia romana (Daniel 7:7), la cual dominaba gran parte de lo que hoy es Europa. De ser correcta esa interpretación, la Unión Europea podría cumplir la profecía de los diez cuernos y desempeñar un papel importante en el Tiempo del Fin.
«Tras ellos se levantará otro. [...] Y hablará palabras contra el Altísimo, y a los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y serán entregados en su mano hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo [tres años y medio]» (v.24,25). Una vez más, se trata de una descripción del régimen tiránico del Anticristo. Llegará al poder «pacíficamente y tomará el reino con halagos» (Daniel 11:21), pero a la mitad del septenio que durará su gobierno dará a conocer su naturaleza verdaderamente perversa (Daniel 9:27) y desatará una persecución de todos cuantos se le opongan. Ese período de tres años y medio se conoce como la Gran Tribulación (Mateo 24:15,21; Daniel 7:21; 11:31; Apocalipsis 13:5-7).
Al final, sin embargo, las tentativas de dominación mundial del Anticristo fracasarán, toda vez que entonces Cristo retornará y «los santos del Altísimo [...] poseerán el reino [después de la batalla de Armagedón] hasta el siglo, eternamente y para siempre» (v.18). ¡El final feliz!
¿Eres consciente de los tiempos que corren? ¿Reconocerás las señales del surgimiento del Anticristo y de su tiránico gobierno mundial? ¿Estarás preparado? Si no, acepta a Jesús ahora y estudia Su Palabra.
Las profecías bíblicas ya cumplidas demuestran que la Biblia es de inspiración divina. Además, nos infunden fe en que las predicciones que aún han de cumplirse también se harán realidad exactamente como lo vaticinan los textos sagrados. De ahí la enorme relevancia del libro de Daniel, que contiene profecías ya cumplidas con toda certeza y claridad, así como otras acerca de acontecimientos de capital importancia que muchos estudiosos de la Biblia y otros cristianos creen que se cumplirán en vida nuestra.
El capítulo segundo del libro de Daniel narra que en el año 602 a.C. Nabucodonosor, rey de Babilonia, soñó con una gran imagen. Turbado, el rey ordenó llamar al profeta Daniel para que le explicara el significado de tan imponente sueño. El profeta interpretó que el sueño simbolizaba sucesivos imperios mundiales desde su época hasta el momento en que Jesús regresara para establecer Su reino en la Tierra.
Casi 50 años más tarde, en 553 a.C., Daniel mismo tuvo un sueño en que estaban representados cuatro de esos mismos imperios, además del venidero gobierno mundial del Anticristo:
En el primer año de Belsasar rey de Babilonia tuvo Daniel un sueño, y visiones de su cabeza mientras estaba en su lecho; luego escribió el sueño, y relató lo principal del asunto.
Daniel dijo: «Miraba yo en mi visión de noche, y he aquí que los cuatro vientos del cielo combatían en el gran mar.
»Y cuatro bestias grandes, diferentes la una de la otra, subían del mar.
»La primera era como león, y tenía alas de águila. Yo estaba mirando hasta que sus alas fueron arrancadas, y fue levantada del suelo y se puso enhiesta sobre los pies a manera de hombre, y le fue dado corazón de hombre.
»Y he aquí otra segunda bestia, semejante a un oso, la cual se alzaba de un costado más que del otro, y tenía en su boca tres costillas entre los dientes; y le fue dicho así: "Levántate, devora mucha carne".
»Después de esto miré, y he aquí otra, semejante a un leopardo, con cuatro alas de ave en sus espaldas; tenía también esta bestia cuatro cabezas; y le fue dado dominio.
»Después de esto miraba yo en las visiones de la noche, y he aquí la cuarta bestia, espantosa y terrible y en gran manera fuerte, la cual tenía unos dientes grandes de hierro; devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies, y era muy diferente de todas las bestias que vi antes de ella, y tenía diez cuernos.
»Mientras yo contemplaba los cuernos, he aquí que otro cuerno pequeño salía entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros; y he aquí que este cuerno tenía ojos como de hombre, y una boca que hablaba grandes cosas» (Daniel 7:1-8).
Las cuatro bestias del sueño de Daniel representan los primeros cuatro imperios simbolizados por la gran imagen que el rey Nabucodonosor vio en su sueño años antes, tal como consta en el segundo capítulo de Daniel.
«He aquí, los cuatro vientos del cielo combatían en el gran mar» (v.2). Los cuatro vientos representan las fuerzas espirituales por medio de las cuales Dios determina quién rige los destinos de los reinos de los hombres (Daniel 4:25). En la Biblia, el mar en muchos pasajes simboliza las masas humanas (Lucas 21:25; Apocalipsis 17:15).
«Cuatro bestias grandes, diferentes la una de la otra, subían del mar» (v.3). A lo largo de la Historia, las naciones han adoptado cuadrúpedos, aves y otros animales como emblemas nacionales: el águila estadounidense, el oso ruso, el dragón chino, el león británico, etc. Resulta notable la fidelidad con que esos emblemas caracterizan a las naciones que los adoptan, ¿no es cierto?
«La primera era como león, y tenía alas de águila» (v.4). La Biblia simboliza a Babilonia por medio de un león (Jeremías 4:7) y un águila (Jeremías 49:22). El león alado era también un motivo corriente en el arte babilónico. El rey de las bestias y la reina de las aves: una imagen de fuerza y agilidad.
«Sus alas fueron arrancadas, y fue levantada del suelo y se puso enhiesta sobre los pies a manera de hombre, y le fue dado corazón de hombre» (v.4). Aquella bestia poderosa fue humillada y luego redimida. Eso representa el período de demencia de Nabucodonosor, la humillación que sufrió a raíz del mismo y el cambio positivo que se operó en él como consecuencia, todo lo cual se relata en el capítulo 4 de Daniel.
«Y he aquí otra segunda bestia, semejante a un oso» (v.5). El oso es un animal lento, torpe y pesado, y depende de la fuerza bruta. Así fue precisamente cómo llegó a ser Persia el imperio predominante: sus principales recursos fueron la fuerza bruta y la superioridad numérica. Los historiadores modernos estiman que el número de guerreros que integraban las fuerzas terrestres y navales de Jerjes el cuarto rey del Imperio Persa oscilaba entre doscientos y trescientos mil hombres, una cifra descomunal para el siglo vi a.C.
«Se alzaba de un costado más que del otro» (v.5). Este detalle es representativo del hecho de que los persas en una época subyugados por los medos pasaron a dominar la alianza después del ascenso de Ciro el Grande al trono en el año 550 a.C.
«Tenía en su boca tres costillas» (v.5). Las tres costillas simbolizan los tres grandes imperios anteriores: Egipto (c. 2100 a.C. a 1481 a.C.), Asiria (c. 1100 a.C. a 606 a.C.) y Babilonia (606 a.C. a 538 a.C.).
«He aquí otra, semejante a un leopardo, con cuatro alas de ave en sus espaldas; tenía también esta bestia cuatro cabezas (v.6). El leopardo, que aquí representa al Imperio Griego, es la más ágil de las bestias salvajes y extremadamente feroz. Sus cuatro alas denotan la rapidez con que Alejandro Magno rey de Macedonia y dirigente de los griegos conquistó el Imperio Persa. En apenas ocho años los griegos marcharon desde Grecia hasta la India conquistándolo todo a su paso. Las cuatro cabezas representan la división del imperio de Alejandro después de su muerte repentina a causa de una fiebre en 323 a.C., a la edad de 32 años, cuando se hallaba en la cúspide de su poder (Daniel 8:1-8,20-22; 11:1-4).
«He aquí la cuarta bestia, espantosa y terrible y en gran manera fuerte, la cual tenía unos dientes grandes de hierro; devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies, y era muy diferente de todas las bestias que vi antes de ella, y tenía diez cuernos» (v.7). Babilonia, Persia, Grecia y otros imperios impusieron su dominio por medio de la fuerza; sin embargo, el mundo nunca había visto nada como el Imperio Romano.
Un rápido repaso de la Historia nos confirma que Daniel presagió acertadamente las características de los tres imperios que sucederían a Babilonia, la potencia dominante en la época en que él tuvo el sueño. Ahora bien, ¿qué le reveló Dios sobre nuestro futuro?
«Mientras yo contemplaba los cuernos, he aquí que otro cuerno pequeño salía entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros; y he aquí que este cuerno tenía ojos como de hombre, y una boca que hablaba grandes cosas» (v.8). Ese «cuerno pequeño» que tenía «ojos como de hombre» y «una boca que hablaba grandes cosas» es el dictador mundial que pronto aparecerá y al que se conoce como el Anticristo, el Diablo encarnado, también denominado «la Bestia» en el capítulo 13 del Apocalipsis.
En el versículo 17 da comienzo la interpretación: «Estas cuatro grandes bestias son cuatro reyes [representativos de reinos] que se levantarán en la Tierra».
«Entonces tuve deseo de saber la verdad acerca de la cuarta bestia [...]; asimismo acerca de los diez cuernos que tenía en su cabeza, y del otro que le había salido, delante del cual habían caído tres; y este mismo cuerno tenía ojos, y boca que hablaba grandes cosas, y parecía más grande que sus compañeros» (v.19,20). Aquí se nos presentan algunos rasgos del Anticristo, para que lo reconozcamos cuando aparezca en la escena internacional.
«La cuarta bestia será un cuarto reino en la Tierra. [...] Y los diez cuernos significan que de aquel reino se levantarán diez reyes» (v.23,24). Los diez cuernos representan diez reyes, a los que se hace referencia también en el libro del Apocalipsis en conexión con el Anticristo (Apocalipsis 17:12,13). Una interpretación de esta figura es que se trata de naciones o potencias integrantes del imperio del Anticristo que surgirá en el Tiempo del Fin de los vestigios del antiguo Imperio Romano, dado que el reino de 10 cuernos del Anticristo emerge de la bestia romana (Daniel 7:7), la cual dominaba gran parte de lo que hoy es Europa. De ser correcta esa interpretación, la Unión Europea podría cumplir la profecía de los diez cuernos y desempeñar un papel importante en el Tiempo del Fin.
«Tras ellos se levantará otro. [...] Y hablará palabras contra el Altísimo, y a los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y serán entregados en su mano hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo [tres años y medio]» (v.24,25). Una vez más, se trata de una descripción del régimen tiránico del Anticristo. Llegará al poder «pacíficamente y tomará el reino con halagos» (Daniel 11:21), pero a la mitad del septenio que durará su gobierno dará a conocer su naturaleza verdaderamente perversa (Daniel 9:27) y desatará una persecución de todos cuantos se le opongan. Ese período de tres años y medio se conoce como la Gran Tribulación (Mateo 24:15,21; Daniel 7:21; 11:31; Apocalipsis 13:5-7).
Al final, sin embargo, las tentativas de dominación mundial del Anticristo fracasarán, toda vez que entonces Cristo retornará y «los santos del Altísimo [...] poseerán el reino [después de la batalla de Armagedón] hasta el siglo, eternamente y para siempre» (v.18). ¡El final feliz!
¿Eres consciente de los tiempos que corren? ¿Reconocerás las señales del surgimiento del Anticristo y de su tiránico gobierno mundial? ¿Estarás preparado? Si no, acepta a Jesús ahora y estudia Su Palabra.
viernes, 6 de mayo de 2011
jueves, 5 de mayo de 2011
Nada nos detendrá jamás, ¡excepto Jesús!
¡Las fuerzas del mal no conseguirán jamás derrotar por completo a los hijos de Dios! ¡A pesar de innumerables y grandes persecuciones, nunca han logrado detenerlos! Y a pesar de la furia que desatarán los hombres bestiales y atroces contra los hijos de Dios durante la venidera dictadura mundial del diabólico régimen del Anticristo, que hará la guerra a los santos de Dios durante los tres años y medio del reinado de terror que la Biblia llama la Gran Tribulación, ¡cuando se produzca la nueva entrada triunfal de Cristo en la atmósfera terrestre, todavía seremos muchos los que le daremos una bienvenida jubilosa! (Mat.24:21,29-31) Dios es el único que puede detenernos, y lo hará entonces, por un corto tiempo, para llevarnos a una fiesta en nuestro hogar, ¡a la Fiesta de las Bodas del Cordero, en el Cielo! ¡Después regresaremos aquí y los detendremos a ellos! (Ver Ap.19)
Así pues, ¡gloria a Dios! ¡No te sientas derrotado, no te desanimes ni te preocupes! Por más que se esfuercen, ¡los enemigos de Cristo nunca conseguirán detenernos totalmente! Como dijo Martín Lutero: «¡No temeremos, porque en Dios y en Su verdad triunfamos!» ¡No podemos fracasar, Señor, porque Tú estás de nuestra parte! ¡Estás con nosotros, y siempre habrá hijos tuyos en algún lugar del mundo, alguien que dará testimonio hasta el Fin mismo, según afirma Tu Palabra! ¡Gloria a Dios!
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